jueves, 29 de abril de 2010
martes, 20 de abril de 2010
MIENTRAS DORMÍAS / Be@
Anoche, mientras dormías,
salí a buscar las rosas que dejamos
cuando sembramos luz contra el olvido.
Anduve por tu abrazo,
por entre los susurros que aun viven
en la memoria del fantasma azul que los cobija.
Anoche, mientras dormías,
desplegué los confines del reverso de las hojas
y plasmé palabras sin regreso en el libro del viento.
Anoche caminé por tu silencio, sola
como desde hace tiempo y
no hubo Dios que lograra que dijeras dos palabras
que me vienen faltando en cada verso.
salí a buscar las rosas que dejamos
cuando sembramos luz contra el olvido.
Anduve por tu abrazo,
por entre los susurros que aun viven
en la memoria del fantasma azul que los cobija.
Anoche, mientras dormías,
desplegué los confines del reverso de las hojas
y plasmé palabras sin regreso en el libro del viento.
Anoche caminé por tu silencio, sola
como desde hace tiempo y
no hubo Dios que lograra que dijeras dos palabras
que me vienen faltando en cada verso.
lunes, 19 de abril de 2010
LOS QUE ESPERAN / Be@
Los que esperan que el hilo de la esperanza
se deslice por el renglón donde se posa el grito
silencioso de un poema...
Los que exigen que una oleada de belleza les inunde
los párpados y la boca
porque el poeta les debe algo que la vida les niega...
Los que buscan la música de unas sílabas
pensadas y medidas para contar la historia
de un suceso que conmovió los cimientos de sus ruinas...
Pero el poeta no atiende sus reclamos,
está ausente en esa feria de mentiras.
El poeta se busca y se sostiene en la única lealtad
que sin jurar profesa. No vino a pintar flores,
ni a untar el lomo de la complacencia.
Vino a hurgar en las sombras
para extirpar de cuajo la raíz
de la hipócrita que adula y asesina.
se deslice por el renglón donde se posa el grito
silencioso de un poema...
Los que exigen que una oleada de belleza les inunde
los párpados y la boca
porque el poeta les debe algo que la vida les niega...
Los que buscan la música de unas sílabas
pensadas y medidas para contar la historia
de un suceso que conmovió los cimientos de sus ruinas...
Pero el poeta no atiende sus reclamos,
está ausente en esa feria de mentiras.
El poeta se busca y se sostiene en la única lealtad
que sin jurar profesa. No vino a pintar flores,
ni a untar el lomo de la complacencia.
Vino a hurgar en las sombras
para extirpar de cuajo la raíz
de la hipócrita que adula y asesina.
domingo, 18 de abril de 2010
HUMANOS / Be@
Construimos ciudades sobre lomos de animales mitológicos,
soñamos el mundo y luego lo creamos
a imagen y semejanza de nuestro sueño.
Sobre la arena desierta levantamos casas y sembramos
espejismos.
Confiamos en que Dios está observándonos
y que al hacerlo sonríe.
Desciframos esa sonrisa y entonces
fundamos religiones y teorías filosóficas;
intrincados bosques por los que atravesamos
paraísos o pesadillas del infierno.
Una y mil veces amanecemos azorados, expectantes y demudados.
Una y mil veces nos quedamos dormidos
con la esperanza de traer una rosa.
soñamos el mundo y luego lo creamos
a imagen y semejanza de nuestro sueño.
Sobre la arena desierta levantamos casas y sembramos
espejismos.
Confiamos en que Dios está observándonos
y que al hacerlo sonríe.
Desciframos esa sonrisa y entonces
fundamos religiones y teorías filosóficas;
intrincados bosques por los que atravesamos
paraísos o pesadillas del infierno.
Una y mil veces amanecemos azorados, expectantes y demudados.
Una y mil veces nos quedamos dormidos
con la esperanza de traer una rosa.
domingo, 11 de abril de 2010
COMO UN ASTRO / Be@
Arrojada a trashumar por estas playas
se ha quedado dormida
mientras cambian de forma los seres y las cosas.
Se ha quedado dormida y resplandece
como un astro clavado en el infinito.
¿Cuál será la palabra,
la primera que arribe
después de esta "tormenta de silencio",
arrojada al vacío
para que que caiga a su puerta?
se ha quedado dormida
mientras cambian de forma los seres y las cosas.
Se ha quedado dormida y resplandece
como un astro clavado en el infinito.
¿Cuál será la palabra,
la primera que arribe
después de esta "tormenta de silencio",
arrojada al vacío
para que que caiga a su puerta?
HOY ROMPO TODOS MIS CUADERNOS / Be@
Hoy rompo todos mis cuadernos y los arrojo
así contra el olvido.
Antes que el tiempo los reseque y los llene
de polvo y de cenizas, hoy rompo todos mis cuadernos
y me arranco yo de esta mentira
que ya viene durando demasiado...
En las sombras,
el astuto encantador se regodea creyendo
que ha ganado la partida,
que él se queda con todo y yo con nada.
Lo que el gran simulador ignora
es que me llevo un silencio claro y luminoso
y una página blanca aquí, escondida.
así contra el olvido.
Antes que el tiempo los reseque y los llene
de polvo y de cenizas, hoy rompo todos mis cuadernos
y me arranco yo de esta mentira
que ya viene durando demasiado...
En las sombras,
el astuto encantador se regodea creyendo
que ha ganado la partida,
que él se queda con todo y yo con nada.
Lo que el gran simulador ignora
es que me llevo un silencio claro y luminoso
y una página blanca aquí, escondida.
LA POESÍA LLEGA... AHÍ ESTÁ / León Felipe
La Poesía llega como un gendarme a la casa del crimen.
Ahí está. Viene porque la he llamado yo.
Ya viene con su ademán desnudo,
con su mirada sin cortinas,
con su mirada sin eclipse...
con su mirada que no se esconde nunca bajo el toldo de los párpados
ni a la sombra de las pestañas...
Viene con su mirada abierta siempre.
La Poesía llega con su apostura fría,
cínica,
inmisericorde...
como un soldado terrible,
como un sayón, como un sargento encargado del cacheo y del desahucio,
como un oficial eclesiástico de la Inquisición,
como el escribano con su mazo de infolios donde se va
a escribir el inventario de todo lo que se esconde bajo el sótano,
como el confesor con su saco blindado donde se van a meter
los crímenes,
las herejías,
los ídolos falsos,
las lámparas votivas alimentadas con alquitrán.
La Poesía llega.
Viene porque la he llamado yo.
Viene a confesarme y registrarme.
Un hombre cualquiera puede ser el poeta:
el publicano que no sabe rezar...
también el publicano...
cualquier publicano..., el último publicano.
Porque también el corazón de los inconsiderados
entenderá la sabiduría...
y la lengua de los balbucientes
hablará clara y expedita.
Y el poeta es el hombre que llama a la poesía sin miedo.
Al gran sayón..., al viejo sayón inmisericorde,
y le dice cuando llega a su puerta: Entra,
Quiero saber dónde vivo.
¡Hay tantas sombras,
tantas telarañas
y tantos fantasmas aquí dentro!
Entra.
Tú eres la Poesía... la Verdad y la Luz
¿No es así?
La que abre las ventanas
y rompe los goznes de las puertas...
¿No es así?
La que ahuyenta el trote de las ratas
y apaga el ruido espectral de la polilla en la madera.
¿No es así?
La que barre cortezas caídas y los vidrios quebrados
que se amontonan en los rincones tenebrosos...
¿No es así?
La que encuentra los grandes versos perdidos y los
grandes sueños que en la revuelta de las pesadillas
se escondieron entre las circunvoluciones del colchón...
¿No es así?
La que encuentra también el cardiograma olvidado entre
los folios del viejo libro polvoriento, el cardiograma
donde se registran los golpes del fantasma apócrifo y
los del ángel del destino...
¿No es así?
La que sabe dónde está la soga que una noche amarré
de la viga más recia...
¿No es así?
La que viene a apretar y a exprimir la vejiga de las
lágrimas hasta la última gota de sangre y de leche...
¿No es así?
La que viene a tapiar con ladrillos de fuego el cuarto
donde la lujuria y el sexo envenenado guardan los
negros sueños espantosos...
¿No es así?
Tienes una llave, ¿verdad?
y una piqueta... y un hacha...
y una mecha encendida
y una escoba
y unos ojos sin párpados...
¿No es así?
Tú eres... ¡tú eres!
A ti te he llamado.
No eres la hermosa doncella vestida de blanco
y con una ramita de laurel
para el bonete del juglar.
Eres dura, seca... y fea... fea
como la verdad para el criminal... para mi.
Yo soy un criminal...
un criminal... como cualquier hombre de la tierra,
un criminal... como cualquier ciudadano del mundo.
Soy el gran criminal vestido de hollín y de betún
que loco y fugitivo
recorre este planeta apagado y tenebroso.
Lo confesaré todo:
He asesinado a la Belleza
y he apuñalado a la Alegría...
He ahogado a la estrella
y he arrojado la lámpara al pantano.
¡Mirad mis manos chorreando sombras!
¡Mirad estas manos de carbón llenando de humo el aire
y apagando las últimas pupilas,
las luciérnagas,
los faros
y los astros.
¡Sálvame!... Quiero la Luz
¡Sálvame!... Quiero ver la luz... ¡Sálvame!
Te he llamado para que me salves.
Y te he llamado a ti...
no a la hermosa doncella vestida de blanaco
con una ramita de laurel
para el bonete del juglar.
Te he llamado a ti... a ti... viejo sayón inmisericorde.
Y te he llamado para que luego de oírme
registres esta cueva,
abras las ventanas,
derribes las puertas,
barras las tinieblas,
quemes mis entrañas
y dejes entrar de nuevo en esta casa subterránea
en este cuerpo funeral...
la Alegría y la Belleza resurrectas,
como un río de luz sin presas y sin frenos.
("Antología Rota". 2a ed. Buenos Aires, Losada, 1965)
Ahí está. Viene porque la he llamado yo.
Ya viene con su ademán desnudo,
con su mirada sin cortinas,
con su mirada sin eclipse...
con su mirada que no se esconde nunca bajo el toldo de los párpados
ni a la sombra de las pestañas...
Viene con su mirada abierta siempre.
La Poesía llega con su apostura fría,
cínica,
inmisericorde...
como un soldado terrible,
como un sayón, como un sargento encargado del cacheo y del desahucio,
como un oficial eclesiástico de la Inquisición,
como el escribano con su mazo de infolios donde se va
a escribir el inventario de todo lo que se esconde bajo el sótano,
como el confesor con su saco blindado donde se van a meter
los crímenes,
las herejías,
los ídolos falsos,
las lámparas votivas alimentadas con alquitrán.
La Poesía llega.
Viene porque la he llamado yo.
Viene a confesarme y registrarme.
Un hombre cualquiera puede ser el poeta:
el publicano que no sabe rezar...
también el publicano...
cualquier publicano..., el último publicano.
Porque también el corazón de los inconsiderados
entenderá la sabiduría...
y la lengua de los balbucientes
hablará clara y expedita.
Y el poeta es el hombre que llama a la poesía sin miedo.
Al gran sayón..., al viejo sayón inmisericorde,
y le dice cuando llega a su puerta: Entra,
Quiero saber dónde vivo.
¡Hay tantas sombras,
tantas telarañas
y tantos fantasmas aquí dentro!
Entra.
Tú eres la Poesía... la Verdad y la Luz
¿No es así?
La que abre las ventanas
y rompe los goznes de las puertas...
¿No es así?
La que ahuyenta el trote de las ratas
y apaga el ruido espectral de la polilla en la madera.
¿No es así?
La que barre cortezas caídas y los vidrios quebrados
que se amontonan en los rincones tenebrosos...
¿No es así?
La que encuentra los grandes versos perdidos y los
grandes sueños que en la revuelta de las pesadillas
se escondieron entre las circunvoluciones del colchón...
¿No es así?
La que encuentra también el cardiograma olvidado entre
los folios del viejo libro polvoriento, el cardiograma
donde se registran los golpes del fantasma apócrifo y
los del ángel del destino...
¿No es así?
La que sabe dónde está la soga que una noche amarré
de la viga más recia...
¿No es así?
La que viene a apretar y a exprimir la vejiga de las
lágrimas hasta la última gota de sangre y de leche...
¿No es así?
La que viene a tapiar con ladrillos de fuego el cuarto
donde la lujuria y el sexo envenenado guardan los
negros sueños espantosos...
¿No es así?
Tienes una llave, ¿verdad?
y una piqueta... y un hacha...
y una mecha encendida
y una escoba
y unos ojos sin párpados...
¿No es así?
Tú eres... ¡tú eres!
A ti te he llamado.
No eres la hermosa doncella vestida de blanco
y con una ramita de laurel
para el bonete del juglar.
Eres dura, seca... y fea... fea
como la verdad para el criminal... para mi.
Yo soy un criminal...
un criminal... como cualquier hombre de la tierra,
un criminal... como cualquier ciudadano del mundo.
Soy el gran criminal vestido de hollín y de betún
que loco y fugitivo
recorre este planeta apagado y tenebroso.
Lo confesaré todo:
He asesinado a la Belleza
y he apuñalado a la Alegría...
He ahogado a la estrella
y he arrojado la lámpara al pantano.
¡Mirad mis manos chorreando sombras!
¡Mirad estas manos de carbón llenando de humo el aire
y apagando las últimas pupilas,
las luciérnagas,
los faros
y los astros.
¡Sálvame!... Quiero la Luz
¡Sálvame!... Quiero ver la luz... ¡Sálvame!
Te he llamado para que me salves.
Y te he llamado a ti...
no a la hermosa doncella vestida de blanaco
con una ramita de laurel
para el bonete del juglar.
Te he llamado a ti... a ti... viejo sayón inmisericorde.
Y te he llamado para que luego de oírme
registres esta cueva,
abras las ventanas,
derribes las puertas,
barras las tinieblas,
quemes mis entrañas
y dejes entrar de nuevo en esta casa subterránea
en este cuerpo funeral...
la Alegría y la Belleza resurrectas,
como un río de luz sin presas y sin frenos.
("Antología Rota". 2a ed. Buenos Aires, Losada, 1965)
TODO LO QUE UNO RECIBE ES PASIÓN / Jacobo Fijman
No soy enfermo. Me han recluído. Me consideran un incapaz. Quienes son mis jueces...
Quienes responderán por mi.
Hice conducta de poesía. Pagué por todo.
Sentí de pronto que tenía que cambiar de vida. Alejarme del mundo y me aislé.
Me fui de todos, aun de mi...
Hoy es la demencia un estado natural.
Todas las palabras son esenciales. Lo difícil es dar con ellas.
El delirio son instantes. Puede durar toda la vida.
Mi poesía es toda medida.
El arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad.
Quienes responderán por mi.
Hice conducta de poesía. Pagué por todo.
Sentí de pronto que tenía que cambiar de vida. Alejarme del mundo y me aislé.
Me fui de todos, aun de mi...
Hoy es la demencia un estado natural.
Todas las palabras son esenciales. Lo difícil es dar con ellas.
El delirio son instantes. Puede durar toda la vida.
Mi poesía es toda medida.
El arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad.
miércoles, 17 de marzo de 2010
ENTREVISTA para Jaquemate Press
Entrevista realizada por el periodista Alfredo Hopkins para su blog:
http://jaquematepress.blogia.com
http://jaquematepress.blogia.com
lunes, 1 de marzo de 2010
Polis Literaria - Primer Café del año
A todos los que me acompañaron en el PRIMER CAFÉ DEL AÑO, muchas gracias. Fue para mi un gran honor y un placer haber tenido el privilegio de ser elegida como poeta invitada. A la generosa calidéz de Isabel Llorca Bosco y de Agustín Romano, que con su trabajo inclaudicable constituyen el alma de la SOCIEDAD DE ESCRITORES DE SAN MARTIN (SESAM), mi reconocimiento y mi admiración permanentes.
sábado, 6 de febrero de 2010
Polis Literaria Argentina
Polis Literaria Argentina
PRIMER CAFÉ DEL AÑO (27-2-10) en esta ocasión, cuarto sábado de mes
SESAM invita a escritores, lectores y oyentes a su café literario.Nuestra invitada especial será Beatriz Mir, poeta, bibliotecaria, coordinadora de taller e integrante del grupo La Rosa Blindada. Vino desde Pilar para recibir el Segundo Premio Nacional de Poesía “Municipalidad de General San Martín. Vino para los Juegos Florales “Jorge Bossio” y obtuvo el Segundo Premio. Viene el 27 del corriente a las 18 hs. para inaugurar con nosotros el ciclo de cafés de 2010. Luego de escuchar su lectura, se le hará entre todos un breve reportaje. Después leerán los presentes textos propios o de otros.
Sociedad de escritores de San Martín
Biblioteca Diego Pombo
Calle 70 Nº 3357 (Ex La Crujía 473)
San Andrés
Pdo. de Gral. San Martín -
Provincia de Buenos Aires
Como adelanto:
DESDE QUE TE FUISTE / Be@
¿Qué hacer con el tiempo muerto de la espera?
¿Labrar la lluvia,
dibujar en los pómulos helados del viento,
perforar el vacío para saber
qué hay del otro lado,
atreverme a andar por el reverso de las cosas?
Desde que te fuiste el grillo se llamó a silencio
y se apagaron las luciérnagas.
Ya no hay música en mi corazón
y mi soledad es una caja sin resonancia.
¿Qué hacer con el tiempo muerto de la espera?
¿A quién amasarle poemas para el viaje?
Desde que te fuiste estoy sentada al borde del camino
por donde todos pasan y nadie se queda.
Desde que te fuiste.
Beatriz Mir
Su blog, La rosa blindada: www.beatrizmir.blogspot.com
PRIMER CAFÉ DEL AÑO (27-2-10) en esta ocasión, cuarto sábado de mes
SESAM invita a escritores, lectores y oyentes a su café literario.Nuestra invitada especial será Beatriz Mir, poeta, bibliotecaria, coordinadora de taller e integrante del grupo La Rosa Blindada. Vino desde Pilar para recibir el Segundo Premio Nacional de Poesía “Municipalidad de General San Martín. Vino para los Juegos Florales “Jorge Bossio” y obtuvo el Segundo Premio. Viene el 27 del corriente a las 18 hs. para inaugurar con nosotros el ciclo de cafés de 2010. Luego de escuchar su lectura, se le hará entre todos un breve reportaje. Después leerán los presentes textos propios o de otros.
Sociedad de escritores de San Martín
Biblioteca Diego Pombo
Calle 70 Nº 3357 (Ex La Crujía 473)
San Andrés
Pdo. de Gral. San Martín -
Provincia de Buenos Aires
Como adelanto:
DESDE QUE TE FUISTE / Be@
¿Qué hacer con el tiempo muerto de la espera?
¿Labrar la lluvia,
dibujar en los pómulos helados del viento,
perforar el vacío para saber
qué hay del otro lado,
atreverme a andar por el reverso de las cosas?
Desde que te fuiste el grillo se llamó a silencio
y se apagaron las luciérnagas.
Ya no hay música en mi corazón
y mi soledad es una caja sin resonancia.
¿Qué hacer con el tiempo muerto de la espera?
¿A quién amasarle poemas para el viaje?
Desde que te fuiste estoy sentada al borde del camino
por donde todos pasan y nadie se queda.
Desde que te fuiste.
Beatriz Mir
Su blog, La rosa blindada: www.beatrizmir.blogspot.com
domingo, 31 de enero de 2010
LOS SITIOS DE LA ESPERA / Isabel Llorca Bosco
Horas y horas
a la sombra dorada de un vitral.
Es que intentaba ser mejor.
Horas
en los pasillos de hospitales
esperando estar mejor.
Será que en estos ámbitos
no pasa nunca el tiempo.
Acaso sea posible mejorar
cuando la vida se detiene
y el silencio vuelve a cerrarse
como el agua después de una pedrada.
Pero no es lapidario ese silencio.
Sesgo de eternidad interrumpe
el ejército de días alineados
que apenas nacen, marchan.
Yo trataba de pensar mi crecimiento
para no desconocerme
en el último día.
Y ahora vuelvo al patio
jaspeado por la luz de otras horas
y descanso las manos y los ojos
en el muro, donde la enamorada
deja su mancha de poesía,
que el eco de la sombra va dictando
y que otra luz corrige.
El patio, el corazón de la manzana,
la ínsula que soy capaz de gobernar.
Los ruidos de la calle chocan lejos, como las olas.
Las piezas miran el centro,
donde un limonero seco crea
una nueva instancia temporal,
una nueva añoranza.
La enredadera
- que es planta y es pared
y no sabe de límites –
sube y se cae
como el agua,
como el tiempo,
como la cera
de una celebración perdida,
como la llama
de un amor incompleto.
Y antes de que yo parta,
El limonero empieza a despedir
un olor fresco y ácido
de soles siempre verdes.
Los poetas comparten poemas como se comparte el pan. Mi querida amiga y profunda poeta Isabel Llorca Bosco me ha honrado con este regalo para que este sitio brille con su luz.
a la sombra dorada de un vitral.
Es que intentaba ser mejor.
Horas
en los pasillos de hospitales
esperando estar mejor.
Será que en estos ámbitos
no pasa nunca el tiempo.
Acaso sea posible mejorar
cuando la vida se detiene
y el silencio vuelve a cerrarse
como el agua después de una pedrada.
Pero no es lapidario ese silencio.
Sesgo de eternidad interrumpe
el ejército de días alineados
que apenas nacen, marchan.
Yo trataba de pensar mi crecimiento
para no desconocerme
en el último día.
Y ahora vuelvo al patio
jaspeado por la luz de otras horas
y descanso las manos y los ojos
en el muro, donde la enamorada
deja su mancha de poesía,
que el eco de la sombra va dictando
y que otra luz corrige.
El patio, el corazón de la manzana,
la ínsula que soy capaz de gobernar.
Los ruidos de la calle chocan lejos, como las olas.
Las piezas miran el centro,
donde un limonero seco crea
una nueva instancia temporal,
una nueva añoranza.
La enredadera
- que es planta y es pared
y no sabe de límites –
sube y se cae
como el agua,
como el tiempo,
como la cera
de una celebración perdida,
como la llama
de un amor incompleto.
Y antes de que yo parta,
El limonero empieza a despedir
un olor fresco y ácido
de soles siempre verdes.
Los poetas comparten poemas como se comparte el pan. Mi querida amiga y profunda poeta Isabel Llorca Bosco me ha honrado con este regalo para que este sitio brille con su luz.
jueves, 15 de octubre de 2009
Y ahora escribo yo / Be@
Y ahora escribo yo
con la mano de aquella
que palpaba la niebla y
tejía con los hilos de la lluvia.
Ahora escribo yo
con los dedos cansados
de deshilvanar azarosas causas.
Ahora escribo yo
que ya no tengo nada que decir,
que ya no tengo nada,
que me entrego a la memoria de
unos días azules que ella escribió
cuando aun existían la luz y el fuego que,
de tanto en tanto encendían los dioses
en su corazón.
Escribo yo en su nombre.
Por no desairarla escribo con su mano
mientras duerme
y cuando despierta se me borran todas las palabras.
con la mano de aquella
que palpaba la niebla y
tejía con los hilos de la lluvia.
Ahora escribo yo
con los dedos cansados
de deshilvanar azarosas causas.
Ahora escribo yo
que ya no tengo nada que decir,
que ya no tengo nada,
que me entrego a la memoria de
unos días azules que ella escribió
cuando aun existían la luz y el fuego que,
de tanto en tanto encendían los dioses
en su corazón.
Escribo yo en su nombre.
Por no desairarla escribo con su mano
mientras duerme
y cuando despierta se me borran todas las palabras.
martes, 4 de agosto de 2009
La rosa de los vientos / Be@
Ya no te nombra la sangre desvelada
ni se consume en fuego sagrado
el hambre que ciega e ilumina.
En lento silencio y con andar de sombra,
huiste por la puerta abierta de la tarde.
Todo lo que tuve y tendré
se fue contigo. A veces me arrepiento,
sólo a veces.
En el gesto del adios
la mano espanta la distancia
y cierra los paréntesis que abrieron
los caminos.
Partir rotundamente,
sin conjugar la acción,
sin alas y sin velas para afrontar el viaje.
La soledad es un desierto que se abre por delante;
dibujo, torpemente, la rosa de los vientos
y entre sus coordenadas sustento a duras penas
las palabras que elijo como único equipaje.
ni se consume en fuego sagrado
el hambre que ciega e ilumina.
En lento silencio y con andar de sombra,
huiste por la puerta abierta de la tarde.
Todo lo que tuve y tendré
se fue contigo. A veces me arrepiento,
sólo a veces.
En el gesto del adios
la mano espanta la distancia
y cierra los paréntesis que abrieron
los caminos.
Partir rotundamente,
sin conjugar la acción,
sin alas y sin velas para afrontar el viaje.
La soledad es un desierto que se abre por delante;
dibujo, torpemente, la rosa de los vientos
y entre sus coordenadas sustento a duras penas
las palabras que elijo como único equipaje.
sábado, 1 de agosto de 2009
CUADERNOS DE CASIOPEA / Be@
Cuadernos de Casiopea,
donde los sueños emergen
del horizonte al alcance de la mano.
Ceremonia donde la sacerdotisa unge la frente
de todas las estrellas consteladas
con palabras recién florecidas.
Cuadernos de Casiopea,
donde sueñan los tigres
y los tréboles olfatean
la esperanza cebada y al acecho.
Por la senda del renglón Eva regresa al Paraíso,
patria elegida para parir su voz y sus silencios.
Durante nueve lunas deambularon sus dedos
destejiendo murallas y levantando cielos.
Ahora tiene luz propia y una sed
que le llena los ojos de aguaceros.
Ahora ya no tiene dueño.
Dios le ha dado las llaves y le ha confiado el reino.
Cuadernos de Casiopea,
donde habitan sedosos los desvelos.
donde los sueños emergen
del horizonte al alcance de la mano.
Ceremonia donde la sacerdotisa unge la frente
de todas las estrellas consteladas
con palabras recién florecidas.
Cuadernos de Casiopea,
donde sueñan los tigres
y los tréboles olfatean
la esperanza cebada y al acecho.
Por la senda del renglón Eva regresa al Paraíso,
patria elegida para parir su voz y sus silencios.
Durante nueve lunas deambularon sus dedos
destejiendo murallas y levantando cielos.
Ahora tiene luz propia y una sed
que le llena los ojos de aguaceros.
Ahora ya no tiene dueño.
Dios le ha dado las llaves y le ha confiado el reino.
Cuadernos de Casiopea,
donde habitan sedosos los desvelos.
Tango / Be@
Hay en el aire un silbido taciturno
que se aleja cargándose el domingo
sobre la espalda.
Hay una calle empedrada y violeta
por la que ronda el alba
arreando estrellas por la ladera de la luna.
Hay una esquina en el sur que mira
desde los arrabales de unos versos
cómo se rompen en el aire las notas imposibles.
Hay un tango trepando por el brillo
del charol de esos zapatos
que lentamente dibujan en la bruma la cadencia
que le puso nombre a Buenos Aires.
que se aleja cargándose el domingo
sobre la espalda.
Hay una calle empedrada y violeta
por la que ronda el alba
arreando estrellas por la ladera de la luna.
Hay una esquina en el sur que mira
desde los arrabales de unos versos
cómo se rompen en el aire las notas imposibles.
Hay un tango trepando por el brillo
del charol de esos zapatos
que lentamente dibujan en la bruma la cadencia
que le puso nombre a Buenos Aires.
domingo, 26 de julio de 2009
Las poéticas del siglo XX (fragmentos) / Raúl Gustavo Aguirre
"La poesía quiere volaver a ser -como en los tiempos más remotos- un lenguaje original, una voz que surge sola del silencio inicial del universo, para decir ella también qué es el hombre, qué puede saber y qué debe saber."
"Un poema es siempre algo inexplicable e intraducible en otras palabras que no sean las del propio poema, y el supuesto contenido o tema es siempre inseparable de su expresión."
"Es seguir un camino equivocado buscar en cualquier poema que se lee ante todo un tema, un núcleo fundamental."
"El hombre contemporáneo, sólo sostenido por la complicada y cada vez más densa red de la tecnología, está rodeado en todas partes por el vacío. La revolución tecnológica lo ha arrojado a un universo donde las voces de la tierra y de los dioses han sido sustituídas por la publicidad. Ella le dice a través de los medios de difusión masivos: Eres un productor, eres un consumidor. Sólo necesitas saber lo necesario para producir y lo necesario para consumir. Lo único que debes hacer es obedecer nuestras indicaciones.
La solitaria muchedumbre de productores consumidores, de seres manejados por la propaganda a quienes las revoluciones humanistas habían conferido -en teoría- el poder político, es hoy la protagonista de la historia."
"Un poema es siempre algo inexplicable e intraducible en otras palabras que no sean las del propio poema, y el supuesto contenido o tema es siempre inseparable de su expresión."
"Es seguir un camino equivocado buscar en cualquier poema que se lee ante todo un tema, un núcleo fundamental."
"El hombre contemporáneo, sólo sostenido por la complicada y cada vez más densa red de la tecnología, está rodeado en todas partes por el vacío. La revolución tecnológica lo ha arrojado a un universo donde las voces de la tierra y de los dioses han sido sustituídas por la publicidad. Ella le dice a través de los medios de difusión masivos: Eres un productor, eres un consumidor. Sólo necesitas saber lo necesario para producir y lo necesario para consumir. Lo único que debes hacer es obedecer nuestras indicaciones.
La solitaria muchedumbre de productores consumidores, de seres manejados por la propaganda a quienes las revoluciones humanistas habían conferido -en teoría- el poder político, es hoy la protagonista de la historia."
sábado, 27 de junio de 2009
POESÍA ROTA / Be@
Te siento sobrevolar mi abismo.
Desde temprano estás rondando
esta oscura esperanza.
No podrás posarte en mis manos,
ni hay lugar en mi cabeza;
sólo un gran páramo arrasado y desolado
por donde resbalan los días y las noches.
Sólo vacío donde tus palabras caen rotas
detrás de la cortina de sombras
que tejió el infortunio mientras dormía
con la esperanza abrazada.
Te siento sobrevolar mis ruinas
con las alas comidas por el viento,
llegas desde muy lejos a buscarme la música
y la flor amarilla
pero no están,
no estoy.
Desde temprano estás rondando
esta oscura esperanza.
No podrás posarte en mis manos,
ni hay lugar en mi cabeza;
sólo un gran páramo arrasado y desolado
por donde resbalan los días y las noches.
Sólo vacío donde tus palabras caen rotas
detrás de la cortina de sombras
que tejió el infortunio mientras dormía
con la esperanza abrazada.
Te siento sobrevolar mis ruinas
con las alas comidas por el viento,
llegas desde muy lejos a buscarme la música
y la flor amarilla
pero no están,
no estoy.
DESDE QUE TE FUISTE / Be@
¿Qué hacer con el tiempo muerto de la espera?
¿Labrar la lluvia,
dibujar en los pómulos helados del viento,
perforar el vacío para saber
qué hay del otro lado,
atreverme a andar por el reverso de las cosas?
Desde que te fuiste el grillo se llamó a silencio
y se apagaron las luciérnagas.
Ya no hay música en mi corazón
y mi soledad es una caja sin resonancia.
¿Qué hacer con el tiempo muerto de la espera?
¿A quién amasarle poemas para el viaje?
Desde que te fuiste estoy sentada al borde del camino
por donde todos pasan y nadie se queda.
Desde que te fuiste.
¿Labrar la lluvia,
dibujar en los pómulos helados del viento,
perforar el vacío para saber
qué hay del otro lado,
atreverme a andar por el reverso de las cosas?
Desde que te fuiste el grillo se llamó a silencio
y se apagaron las luciérnagas.
Ya no hay música en mi corazón
y mi soledad es una caja sin resonancia.
¿Qué hacer con el tiempo muerto de la espera?
¿A quién amasarle poemas para el viaje?
Desde que te fuiste estoy sentada al borde del camino
por donde todos pasan y nadie se queda.
Desde que te fuiste.
PREGUNTAS / Be@
Cuándo las huellas de tus dedos
dejaron impresas las caricias indelebles
que aun recorren mi piel estremecida.
Dónde el enorme azul se hace noche
para que diga tu voz
lo que escribí en un sueño.
El oído del viento se ahueca
para albergar mis palabras desnudas
y llevártelas donde quiera que estés.
Dónde te perdí, dónde te encontraré,
dónde sentir que es posible la espera.
Qué ajeno amor se disuelve en tus pasos
mientras cae la lluvia y una fina niebla
empaña el cristal de la ventana.
dejaron impresas las caricias indelebles
que aun recorren mi piel estremecida.
Dónde el enorme azul se hace noche
para que diga tu voz
lo que escribí en un sueño.
El oído del viento se ahueca
para albergar mis palabras desnudas
y llevártelas donde quiera que estés.
Dónde te perdí, dónde te encontraré,
dónde sentir que es posible la espera.
Qué ajeno amor se disuelve en tus pasos
mientras cae la lluvia y una fina niebla
empaña el cristal de la ventana.
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